¿Merece la pena ser maquinista de tren? Os cuento mi experiencia
Llevo 8 años como maquinista de Renfe y veo que esta pregunta sale mucho últimamente, así que voy a contar mi experiencia real sin edulcorar nada. Ni es el trabajo perfecto que algunos pintan ni es el infierno que dicen otros.
Lo bueno: el sueldo. Un maquinista de Renfe con antigüedad cobra entre 35.000 y 50.000 euros brutos anuales dependiendo de los pluses (nocturnidad, festivos, tipo de servicio). Las oposiciones son difíciles pero una vez dentro eres funcionario (o laboral fijo en el caso de Renfe), con todas las ventajas que eso conlleva: estabilidad, 14 pagas, buenas vacaciones. También tienes pase de tren gratuito para ti y tu familia, que no es moco de pavo.
Lo malo: los turnos. Esto es lo que más pesa y lo que hace que mucha gente lo deje en los primeros años. Trabajas noches, madrugadas, fines de semana, festivos. Tu vida social se resiente muchísimo. Yo he perdido amistades porque nunca podía quedar cuando quedaban todos. Las relaciones de pareja también se complican, el índice de divorcios entre maquinistas es altísimo. No voy a decir cifras porque no las sé exactas pero conozco a muchos compañeros divorciados.
Otro punto importante: la responsabilidad. Llevas cientos de vidas detrás y eso pesa. He tenido dos atropellos en 8 años (ambos suicidios en las vías) y te marcan para siempre. Renfe te da apoyo psicológico pero no es suficiente. Es algo de lo que no se habla mucho pero es una realidad del trabajo.
Las oposiciones en sí no son imposibles pero requieren dedicación. Hay una parte teórica (señalización, normativa ferroviaria, mecánica básica), una prueba psicotécnica bastante exigente y un reconocimiento médico. La formación posterior dura unos 9-12 meses. Si estáis pensando en presentaros, mi consejo es que lo hagáis con los ojos abiertos: es un buen trabajo pero no es para todo el mundo.